Cinematografía de lo siniestro elegida por Santiago Caruso

proyecta en Espacio Moebius y  Cine Club Lucero

Vivimos bajo un orden —supuestamente— afectivo, político, blanco y racional que interfiere la relación entre los cuerpos. Su meta es suprimir toda oposición y competencia hasta alcanzar la última acumulación de poder. Lo siniestro es su contraforma. LUZNEGRA, una cinematografía de lo siniestro, se proyecta en los inter-espacios para agudizar la pupila sobre todas las gradaciones de sombra en las que se enraízan los cuerpos y que son ocultadas por el brillo del orden dominante. Lo siniestro es el reverso de lo normalizado. Es una amenaza al simulacro de la paz y el confort, porque bajo el orden actual, toda paz es casi un imposible.

LUZNEGRA perturba con las narrativas del cine negro, el suspenso, la ciencia ficción y el horror, porque sin atravesar la incomodidad no puede producirse algo valioso. En esto radica la fuerza subversiva de lo siniestro, inoculado como antídoto, como el pharmakon extraído del colmillo de la misma bestia que nos muerde. Hay otro imaginario entramado bajo los escombros del cine de las grandes corporaciones. Sondear los bajos fondos con LUZNEGRA, y recuperar, pacientemente, la experiencia de otra corporalidad para poner de relieve aquellas “perlas negras” de fulgor extraño. En su cámara oscura nos reencontramos.


Luznegra vuelve a proyectar en #Quilmes en vacaciones los jueves a las 20hs. Reserva tu asiento transfiriendo al alias AGUIJONDELANOCHE / Capacidad limitada. Veni a ver los mejores thrillers elegidos para vos, compartiendo un buen café y miradas distintas.

Un joven exponente del sueño americano desborda de un modo imprevisto. Un crepuscular Boris Karloff será su contraparte en el espanto.

Nos encontramos en @ajbquilmes para pensar juntos las vias de escape de la sociedad contemporánea de la mano de este clásico, no tan visionado como se merece.


Próximo encuentro el sabado 20 con VEODOBLE 2 peliculas y picada con bebida y charla en @espaciomoebius

Agendatelo. Y sabes que podes reservar para que calculemos espacio y picada. Alias: aguijondelanoche

Bulnes 658, #Almagro



SÁBADOS a las 19 hs, doble función con picada, bebida y debate en ESPACIO MOEBIUS. Comienza el sábado 6 de julio.


Primera función del ciclo inmersivo de @luznegracine en @cineclublucero  proyecta: BLOW OUT de Brian de Palma. Jueves 6 de junio 21hs. Nicaragua 6048, #Palermo .

Cine siniestro elegido por @santiagocaruso.art y comentado a posteriori.

RESERVAS https://www.eventbrite.com.ar/e/ciclo-debate-luz-negra-presenta-blow-out-tickets-912394304927

El espectador de cine es más consciente del poder de la imagen que de la sugestión invisible del sonido. El oído carece de párpados. Estamos expuestos a su afectación en todo momento, incluso durante las horas del sueño. Las películas que programé e invito a compartir en estos encuentros exploran este poderío del sonido en la vigilia atenta y durante su reverso indomable: la alucinación.

Mediante los auriculares del Cine Club Lucero podemos sumergirnos en algunas obras que construyen ficciones personalísimas y siniestras, sobre aquellos que realizan el cine afectados por entregarse a una experimentación obsesiva, y también, sobre quienes lo juzgan y censuran desde el otro lado de las membranas auriculares y proyectivas.


La que viene es una película bisagra que tuerce el suspense hacia el horror psicológico con salpicaduras de gore: “Les yeaux sans visage”. Una perla negra que disfrutaremos con una copa de vino o cerveza y que debatiremos al final del encuentro. Aporte del cine francés en la renovación y transición del policial hacia el thriller y el terror, que en el caso de Los Ojos sin Rostro se mantiene dentro de los límites del realismo, sin llegar al fantástico, aunque se apalanca en la ciencia ficción. Prefigura la psicosis hitchcockiana y el serial killer del cuchillo enmascarado del asesino en Halloween. El antecedente estético más claro está en el Cesare de Caligari y el Nosferatu de Murnau.


«Speak No Evil» es una película danesa que no fue tan bien recibida por la parte de espectadores que pudo saber de su existencia. Sin embargo creo que lo que genera en quien se enreda en su trama es necesario para despertar. Incomoda por parecer una ficción absurda e improbable y sin embargo, creo que está sucediendo en la realidad. Lo siniestro domina el orden actual.

“Speak no Evil” un ejemplo preciso de aquello que se mueve de lo familiar a lo siniestro.

Viernes 10 de mayo en @espaciomoebius


VIDEO NASTY // Durante el tatcherismo, a comienzos de la década de los 80, cuerpos policiales como la policía del Gran Mánchester dirigida por el devoto cristiano James Anderton, incrementaron sus redadas en videoclubes, incautando títulos que juzgaban podían tener un contenido obsceno. Sin embargo, la elección de los títulos incautados llegaba a ser muy fallida. La situación provocó alarma entre los distribuidores de vídeo, que pidieron que se estableciera claramente qué películas podían ser o no confiscadas por las autoridades.

La polémica pública sobre la libre distribución de esta clase de vídeos comenzó en los inicios de 1982, cuando Vipco (Video Instant Picture Company), distribuidora de The Driller Killer, una #slasher dirigida por Abel Ferrara en 1979, pagaron una página completa en varias revistas para anunciar la portada del vídeo, en la que se veía al asesino del título taladrar el cuerpo de una de sus víctimas. A este film le siguió Holocausto Canibal (1980). Entonces, a las peticiones de autorregulación del sector videográfico se sumó el furor de sectores sociales y religiosos, provocando la introducción de la Video Recordings Act 1984, que imponía un estricto código de censura hacia aquellas películas que pretendieran una autorización administrativa para ser distribuidas en vídeo.

Los vídeos incluidos en la lista de la censura podían ser perseguidos bajo la acusación de obscenidad, no obteniendo una clasificación que permitiera su estreno.

Estos films se denominaron VIDEO NASTIES y alguien debía verlos para censurarlos o permitir su distribución. Y es donde CENSOR (2021) tiene lugar.


Viernes 5/abril a las 22hs proyectamos “ELEVADOR HACIA EL CADALSO” la genial opera prima de Louis Malle. Con esta belleza iniciamos una serie de proyecciones que va de Diabolique y entre el noir y el suspenso, va hacia el thriller psicológico.
La música del film es impro de #MilesDavis y tiene en pantalla a #JeanMoreau en su esplendor.


Este sábado proyectamos “La Larga Noche de Francisco Sanctis”  #cineargentino de la mano de Andrea Testa y Francisco Marquez sobre cuento de Humberto Costantini. Sumamos a la proyección docu y cortos sorpresa.

La entrada incluye bebida y poster ilustrado por Santiago Caruso.
Reserva al alias aguiijondelanoche
Éste SABADO 23 a las 9pm.


Para abrir el ciclo 2024 de proyecciones de @luznegracine elegí hacerlo con otra de conventos y blasfemias. La última película de Paul Verhoeven: Benedetta.

La entrada incluye bebida espirituosa🍷y poster risográfico original ilustrado, de tirada limitada a 35 ejemplares. La proyección compartida es mejor y te llevas más de lo que pensas.

🎫Vayan reservando al alias AGUIJONDELANOCHE y me avisan por DM

🎭Limitado a 25 espectadores | @espaciomoebius Bulnes 658, CABA

#cine#erotico#terror#nunsploitation#siniestro


@luznegracine proyecta una rareza total de fines de los 60, que está demasiado cerca de nuestra crisis de representación coyuntural : “El incinerador de cadáveres” del checo Juraj Herz.

La trama sigue las andanzas filosóficas de un cultor de la muerte como la salida perfecta de cualquier tribulación de esta vida. Claro está, toda vida es un potencial cliente del crematorio: su propia “iglesia”.

Persuadido por un alto funcionario del régimen nazi, “El incinerador de cadáveres” comienza una cruzada política —su lucha—por reponer la igualdad en la sociedad europea. Aunque igualdad, sea ante todo, igualdad ante la muerte, como en la danza macabra feudal.

Obra cumbre de lo siniestro cuya puesta en cámara sorprende e inquieta tanto como lo que pone en juego la palabra y una actuación brillante.

Thirst

Una ficción que retrata el fascismo con una lente cínica, donde el productivismo especulativo se inclina hacia la reproductibilidad de lo inerte. Igualdad, es ante todo, igualdad ante la muerte, como en la danza macabra feudal.

Jueves 16/11 en @espaciomoebius Bulnes 658 #CABA
Vayan reservando su lugar: la peli va con poster original de parte de @santiagocaruso.art

#terror#siniestro#crematorio


Los muertos nunca dejan de habitarnos, pero una vez al año se manifiestan más intensamente. Este jueves 2 en @luznegracine celebramos el #DiadeMuertosen un evento interdisciplinario de pintura en vivo con @santiagocaruso.art sobre cuentos de #horror recitados.

Le sigue una breve selección de cortos cinematográficos basales del género de terror como preámbulo de la proyección central de “GOTHIC”: el film que recrea el nacimiento de Frankenstein y el vampiro parido por Lord Byron, Mary Shelley y Percy Shelley junto al infausto John Polidori.

#Halloween es apenas la víspera de esta noche. Sumate al círculo para invocar otra presencia.

@clubdeartetempuja Cerrito 56, Bernal.
🎫Reserva tu entrada al alias AGUIJONDDELANOCHE que va con #poster y pochoclos.


  • ¿Cómo sobreviven las infancias a lo monstruoso de la sociedad?
    Aún cuando ejercer violencia sea condición de supervivencia, la piedad se interpone a la crueldad infantil.

    ❤️‍🔥¿Es la piedad una virtud natural que se puede perder o es algo adquirido con el tiempo? Algo de esto nos hace pensar esta película de vampiros nada convencional.

    Reserva tu entrada + poster al alias aguijondelanoche
    Nos vemos en @clubdeartetempuja #Bernal #quilmes #cine#terror #vampiros20 semVer traducción

En esta película la sed parece poder abrirse camino ante todo tipo de obstáculos: la obediencia, la moral, la enfermedad, el abuso, el recelo… pero todo está sujeto al discurrir en el tiempo. Y esa sustancia siempre es más vasta que cualquier apetencia.

Sang-hyun, un sacerdote abocado al cuidado de pacientes terminales, se ofrece como voluntario en un procedimiento experimental que podría ayudar a curar un virus. Se infecta y muere, pero la transfusión sanguínea de origen desconocido que recibe , milagrosamente lo revive… como un vampiro. Ahora, se encuentra atrapado entre la fe y la sed de sangre, así como por un nuevo deseo por la esposa de un amigo de la infancia.

poster risografico original ilustrado por @santiagocaruso.art 


CICLO CINE ROCK en el CPA

En el último encuentro de rock y cine curado por @luznegracine y el CPA no hubo dudas acerca de cerrarlo con la proyección de THE WALL de Alan Parker. 

Abrimos con el evento sonoro y cinematográfico fundacional de nuestro rock: HASTA QUE SE PONGA EL SOL (dir. Anibal Uset), el registro filmográfico del BAROCK III con inserts de entrevistas al público y organizadores, cortos guionados por los integrantes de Pescado Rabioso, Vox Dei, La Pesada y Aquelarre. El valor documental y artístico de esta obra es enorme y una delicia que poco envidia al Woodstock norteamericano. Fruto de una cooperación entre músicos, periodistas, sonidistas y voluntades del movimiento del rock naciente, se desmalezó un predio lindante a una fábrica y se montó el escenario sobre el cual se registró el cruce artístico más propio de los jóvenes de 1972. 

Cabe destacar la actuación y el corto paródico de Billy Bond y la Pesada que corroe la imagen de la vieja clase conservadora. La experiencia musical cierra con la caída del sol sobre los edificios de Buenos Aires. 

A esta proyección le siguieron QUADROPHENIA (dir. Franc Roddam) y TANGO FEROZ (dir. Marcelo Piñeyro). El recorrido de las películas se pensó como un pasaje por distintas formas de expresión (casi siempre) ante la represión, la explotación laboral y la falta de perspectiva y oportunidades. La dicotomía clásica entre trabajo de oficina y vida bohemia que el estrellato del rock propiciaba, se iba instalando en el inconsciente de la generación de los sesentas y cuestionaba la venta de la fuerza laboral para contraponer un cultivo de la propia poética y arte en comunidades de aficionados o amigos que compartían todo para nutrir el movimiento hacia otra forma de existencia que parecía posible.  

El Jimmy de QUADROPHENIA no cuenta con diagnóstico médico ni sociológico sobre los consumos de pastillas y alcohol y el desinterés educativo y laboral de su generación. Diversos modelos de trabajo asalariado se le muestran como imágenes del fracaso. Idolatrando la revuelta social sin saber conducirse a sí mismo ni a otros, naufraga en la incomprensión de su familia y amigos. Porque Jimmy existe entre la primera reacción violenta de los mods contra la autoriadad a fines de los años sesentas y la posterior explosión del movimiento punk. Recién cuando el nivel de exclusión social es mayor, hacia fines de los años setenta en Inglaterra, las inmensas minorías excluidas pueden masivamente reconocer a qué y quiénes se enfrentan. 

El disco y la película  Quadropehnia son un retrato audiovisual tan poderoso como trágico de lo que fue “my generation”. Ambos cuentan con un final metafórico sobre la pulsión autodestructiva que se apodera de las mentes inadaptadas, cuando los fármacos que el sistema recomienda para azuzar el rendimiento en la carrera que progresa hacia la total exportación de los sujetos se vuelve el último combustible hasta el vacío. 

Tengo 41 años, y para mi generación, TANGO FEROZ fue de las primeras películas que los pibes que teníamos 11 o 12 años en el ‘93 fuimos a ver solos al cine. Significó un reverdecer de la música contestataria de Moris, que volvió con la banda de sonido de la película y también, asociada a ella, resonaron Pedro y Pablo o Sui Generis. Si bien la película lava de toda falla y reviste de un manto místico y moralizante a su protagonista, Tango, José Alberto Cruz que no el verdadero Jose Alberto Iglesias, el interés por recuperar la figura de Tanguito acercaba a cualquier pibe la idea de que podía encarnar la música desde su singularidad más anodina. Con este revival de los sonidos de la primera ola del rock nacional, la juventud de los noventas, desahuciada de relatos que los empoderaran, era invitada a revisar el pasado reciente para recuperar modelos. 

El cuarto y último filme es THE WALL de 1982, dirigida por Alan Parker sobre el disco compuesto por Roger Waters. El antecedente artístico de Jimmy y de Pink en este filme podría trazarse según cuenta Jorge Luis Fernández en un artículo de la revista Rolling Stone: “En Brighton Rock (1938), Graham Greene narró el enfrentamiento entre dos bandos mafiosos, uno de cuyos líderes, Pinkie, era un adolescente católico que desencadenaba una historia de violencia, amor espurio y frustración.” La obra tuvo adaptación cinematográfica en 1947, y se supone que tanto Pete Townsend como Roger Waters la vieron. 

A 40 años de la recuperación democrática en Argentina, podemos establecer un espejo entre el personaje de Pink en THE WALL y el sujeto mediatizado en los últimos diez años, y reconocer quizás que la pérdida de confianza en los partidos políticos que no supieron resolver los problemas económicos y transformar el fondo de la matriz productiva y distributiva, exacerbó la exclusión del futuro como instancia posible del sistema actual. 

Pero el mismo sistema moral y económico en la década del setenta se impuso a sangre, fuego, robo de niños y desapariciones forzadas de personas continuó profundizándose por vía democrática del menemismo  en la propia década del noventa en la que TANGO FEROZ precisa la necesidad de decir NO, que algunos no nos vendemos, “que todo no se vende, que todo no se compra”.

Pero la fascistización de los sujetos comienza por el bombardeo de violencia desmoralizante y represión desde la edad más tierna. La vergüenza crece disminuyendo sus potencialidades y esto fomenta el aislamiento. No solo tras el muro de la misantropía, sino del muro de las redes sociales que son las que virtualmente sustituyeron  los lazos e intercambios sociales virtuosos, más profundamente durante los dos años de pandemia mundial. 

No es extraño ver los ecos de Pink en el sujeto reaccionario de hoy, que también perdió el sueño de la estabilidad económica y el afecto filial, por una adicción al odio, de sí y de los discursos políticos -socialistas- demonizados por los medios y por la imposibilidad de alcanzar el mandato de consumo. Pink sí que ha alcanzado la imagen del éxito del star system y lo ha estrellado contra el pavimento junto con el televisor, por saberlo tan falso y vacío como él.  

La autoafirmación de un sujeto así de roto, dentro y hacia fuera también por un muro que rompe sus vínculos afectivos con los otros, sólo sabe recomponerse como fanático de otro orden represivo. Se erige a sí mismo como líder represor en un reflejo de sus maestros represores a los cuales la figura del rock star antagonizaba y convoca ahora a las masas lúmpenes al destrozo de todo. Creyendo que guillotina al dictador, decapita la imaginación política del pueblo y clausura el futuro por el fuego.

Por más talento que tenga, un hombre solo y lleno de furia no puede construir otro posible, sino exacerbar el peor aspecto predatorio del sistema que lo engendró. Las alternativas a este sistema depredador deben surgir de una relectura comunitaria que verdaderamente pueda entramar un nuevo orden virtuoso. Si bien el arte es obra de figuras singulares que saben leer y reescribir el presente, si son verdaderas es porque se inspiran en el acto del cuerpo comunitario, cooperativo y armónico. 

Ni mesianismo ni héroes. Necesitamos un tipo de inspiración e imaginaciones producidas desde lo comunitario. De donde nace lo valioso.

Nos volveremos a ver. 

Gracias al CPA por el espacio, los equipos y el trato humano.


OCTUBRE VAMPIRO se compone de 3 sesiones de películas no convencionales dentro del subgénero de chupasangres, que proceden de distintas nacionalidades que la del cine norteamericano o británico. 

La primera es chilena y una rareza total: EL CONDE (2023) es una sátira sobre el dictador Augusto Pinochet en clave vampira, donde éste en realidad no murió, sino que su influencia se prolonga hasta el hoy, al igual que el modelo económico que impusiera a sangre y fuego en el sur del continente. 

El guiño a la estructura de la novela de Bram Stocker es claro: Larraín también pone en movimiento a una figura hacia la morada del vampiro para sellar un documento en representación de una institución que hace de una necesidad básica –la tierra, el cielo– un negocio. Pero el film se diferencia de la novela en que quien antagoniza con el vampiro fue alertada de la peligrosidad del mismo desde antes de partir. 

En este territorio hay amos y sirvientes que sostienen la mascarada de una familia patricia que encubre una asociación ilícita. 

Allí no hay pueblo, sino establos vacíos de todo cordero ya esquilado. 

La figura femenina que se opone al latrocinio de este linaje vampírico es una novicia disfrazada de contadora. Condensa al mismo tiempo a Harker y a Mina ( lo pueril, la vanagloria, el deseo) y aunque es ducha en la historia contable de Chile —sobre los muertos y las estafas al Estado— su agudeza mental desfallece ante la tentación de la carne: parece estar más dispuesta a “ser tentada por el diablo” y alcanzar una estrecha intimidad con el conde que a hacer justicia. 

Si bien ella escupe a la cara de los asesinos muchos de los delitos que aún siguen impunes, esta monja, siempre sometida a la autoridad por la obediencia, ahora lejos de la vista de la institución que la enviara desea empoderarse, y se inclina antes por sus bajas pasiones que por “las alturas”. El poder del deseo se iguala y se confunde así con el deseo del poder. 

Consigue la elevación, pero paga caro su transgresión personal. Su pulsión libidinal de acceder a relaciones carnales con el poder nos podría hacer pensar en el feminismo blanco coptado por la idea de que “empoderarse” es acceder a las mismas facultades de consumo de la clase dominante.

En ese aspecto, ningún personaje está libre de hacer parte de la intriga palaciega por la herencia del dictador, sea la de su inmortalidad o su inmoralidad.  

Aunque el filme se enfrenta a un flagelo terrible de los 70s y 80s carece de “heroína” real. Aquí no hay salvación, ni justicia divina. A esta secuela de la dictadura de los saqueadores del pueblo no se opone el pueblo, sino una intelectual. Y su teórica está lejos de jugar en favor de su paso al acto. 

ilustración original para el afiche del encuentro.

La mitología clásica enseña que con el monstruo no se dialoga, sino que se le corta la cabeza. Sin embargo la iglesia católica es quien siempre le dió letra al maligno: la progresía a su vez, gusta más de los discursos que de las transformaciones radicales de base. 

El exorcismo es un acto psicomágico propio de charlatanes. La nueva corporalidad potencialmente transformadora es ahora poseída por la pulsión del viejo régimen.

Lo que pone en pantalla el personaje de la monja y su lengua incisiva, es tan tragicómico como realista. Puede verse en ella una representación de las fallidas experiencias recientes por parte de la izquierda idealista en el ejercicio del poder del Estado y el fracaso de la reforma constitucional. 

La sátira de Larraín es una estrategia válida para evidenciar la real farsa de una construcción social sin verdadera condena judicial e histórica. 

A la mitad de Chile le incomoda la caracterización que hace Larrain, pues su Pinochet, heredero de Tatcher y el linaje de piratas, es descaradamente inmoral. 

Pero el problema es que será verdaderamente inmortal en la medida en que la práctica de sus mismos sistemas de sangrado de las clases populares siga llevándose adelante y ninguna fuerza que encarne un tipo diferente de justicia social se le oponga en todo para transforme la matriz de su misma praxis.

Santiago Caruso


En el encuentro 13 les traigo azar y fatalidad. Creo que es una de las tres mejores películas de Scorsese y la menos comentada, quizás por su tono de comedia. Pero esta es una comedia negra, una que se inserta en la pesadilla del neoliberalismo ochentero: ser excluidos de las bondades del trabajo asalariado. Fuera de esa zona de confort hay más inestabilidad.

Un oficinista (Griffin Dunne) decide aventurarse con una mujer (Rosanna Arquete) a la que conoce por azar, pero no está hecho para nadar en la sustancia de la trasnoche. Leer un libro no es lo mismo que protagonizarlo. Él se hundirá en las patologías y obsesiones de todo sonámbulo de la gran ciudad, hasta que la paranoia desborde.

Santiago Caruso


Clouzot adapta para este filme la novela “La mujer que ya no era” de Boileau y Narcejac, maestros del suspense que luego hilarían la trama de “Vértigo” de Hitchcock. En su apertura, DIABOLIQUE deja en claro a quién debe su linaje con el cambio del titulo original de la novela al del filme y en la cita con la que lo inicia, la de uno de los máximos exponentes del decadentismo francés: Barbey d’Aurevilly y su Les Diaboliques. Este libro cuenta con 6 cuentos de femineidades fatales de la alta burguesía de fines del siglo XIX.
De esta forma, Clouzot nos señala el origen de su tradición e inaugura de alguna forma un tipo de trama que va del melodrama al humor negro, y del suspense al horror sobrenatural en esplendorosa negrura.

@luznegracine

ilustración original para el evento

«(…)El invierno inglés de 1964, unos quince años antes de la filmación de Quadrophenia, había sido más frío y húmedo que lo usual. De hecho, el domingo de Pascua resultó el día más frío de los últimos ochenta años. En Clacton, pequeña ciudad balnearia de la costa este, no reinaba el mejor ánimo. Los comerciantes estaban irritados por la falta de actividad; los jóvenes, aburridos y molestos porque en los cafés y bares les negaban atención. Un pequeño grupo de #mods y #rockers, vagamente divididos por sus vestimentas y estilos de vida, empezaron a alejarse y arrojarse piedras. Unos en scooters, los otros en motocicletas, desolaron la ciudad rompiendo ventanas y las carpas de la playa. Alguien disparó una pistola. La policía, que no estaba preparada, empeoró el caos. Ese fue, según Stanley Cohen en su estudio cultural Folk Devils and Moral Panics (1972), el primer choque entre mods y rockers. Siguieron enfrentamientos en Margate y Hastings, que la prensa tituló como “La batalla de Hastings”. Cuando los conflictos escalaron a Brighton, la más populosa ciudad de la costa sur, mods y rockers habían definido sus límites, en gran parte gracias a la tipificación de la prensa sensacionalista.

Desde finales de los sesenta Townshend estaba catalogado como el gran conceptualista del rock inglés. Tras el brillante The Who Sell Out, un homenaje a las radios piratas hecho con falsos comerciales entre canciones, el guitarrista se lanzó a componer historias sobre héroes marginales con ingredientes de la ciencia ficción entonces predominante, y así llegó la ópera rock “Tommy”.

Si este último era ciego, sordo y mudo, su nueva creación padecería una esquizofrenia múltiple. Una quadrophenia.

Townshend tomó Quadrophenia como un proyecto personal, resultando en el primer álbum de The Who compuesto íntegramente por sus canciones. Acorde al concepto de representar en su protagonista una esquizofrenia cuádruple basada en los integrantes de la banda, escribió “Bell Boy” pensando en el baterista Keith Moon, “Is It Me?” en el bajista John Entwistle y “Helpless Dancer” en el vocalista Roger Daltrey. Para reflejarse a sí mismo escribió “Love Reign O’er Me”, quizá la canción más compleja y de mayor incidencia dramática en el film.

El control total que tuvo Townshend sobre Quadrophenia le dio la posibilidad de explorar aún más el sintetizador, un instrumento que había usado con buenos resultados en el track apertura de Who’s Next, “Baba O’Riley”.

A diferencia de Tommy y otras óperas rock, había abundante atmósfera en Quadrophenia. En algunos segmentos se incluyeron sonidos de ambiente registrados por Townshend con un grabador portátil, como el sonido de olas en una playa de Cornish y el silbato de un tren que pasaba cerca de su hogar en Oxfordshire.

Para anclar el concepto de las canciones, Townshend escribió, como Jimmy en primera persona, unas líneas que se incluyeron en el sobre interno junto a un libro de 44 páginas con fotos de Ethan Russell –el único fotógrafo norteamericano que realizó tapas para Beatles, Stones y Who– que ilustraban la historia. Su propósito era que las fotos fueran miradas mientras se escuchaba el disco. Algunas imágenes fueron luego replicadas en la película, y el libro resultó, de alguna manera, su primer story board.

Quadrophenia se lanzó en Inglaterra el 19 de octubre de 1973 y alcanzó el segundo puesto de ventas detrás de Pin Ups, de David Bowie. Para Townshend, fue el último disco relevante de The Who.

Pero quizás el mayor acierto de Quadrophenia fue la elección del también debutante director Franc Roddam, cuyo guion –coescrito con Dave Humphries y Martin Stellman– convirtió la historia en una épica de frustración adolescente, algo moldeada en Los 400 golpes de François Truffaut. Jimmy vive en un barrio londinense de clase trabajadora, siempre en conflicto con sus rudimentarios padres (Michael Elphick y Kate Williams) y el personal de la agencia publicitaria para la que trabaja como cadete. Su vía de escape es salir de noche en su Lambretta con Dave (Mark Wingett), Chalky (Phil Davis) y Spider (Gary Shail), conseguir anfetaminas azules y llegar a alguna fiesta en donde pueda descontrolar bailando “My Generation”.

La música de The Who, tanto la selección de Quadrophenia como los singles de los sesenta, funciona como un “ciclo de canciones” que ambienta el trip mental de Jimmy, y Townshend es un pin up de su cuarto junto a fotos de chicas desnudas y un reporte a doble página de la Batalla de Hastings.

Roddam introdujo un registro de tipo documentalista, asistido por el enfoque cinéma vérité del director de fotografía Brian Tufano y un elenco que, de tanto ensayar, pareciera haber nacido para esos roles. El clímax es el arribo a Brighton de las brigadas de mods rockers, con la consecuente guerra campal en la playa mientras Jimmy, en un callejón, concreta su ansiado encuentro íntimo con Steph (Leslie Ash). Esa tarde es como un sueño que se desvanece con la rutina de Londres; toda su vida se resquebraja, con un desenlace trágico que difiere de la historia original.

La intensidad de las escenas también se debe al equipo de “especialistas” que asesoró a Roddam. Pete Meaden siempre creyó que Quadrophenia estaba inspirado en su vida, de manera que accedió a rastrear locaciones para el rodaje en el barrio londinense de Shepherd’s Bush. Como Keith Moon, no alcanzaría a ver el film. Murió a los 36 años, meses antes del estreno, por una sobredosis de barbitúricos. Sin duda debió haber algo de él en Jimmy.

Igual de importantes fueron los aportes de Jeff Dexter, otro ex mod, DJ y coreógrafo a quien se atribuye haber popularizado el baile del twist en Inglaterra. Dexter fue DJ de UFO y Middle Earth, míticos clubs durante el reinado de la psicodelia. Para Quadrophenia, trabajó como coreógrafo de los 500 extras que bailan en el club de Brighton. Muchos de ellos, furiosos fans de The Jam, la banda más importante del revival mod (Merton Parkas, Secret Affair) que coincidió con la realización del film.

La película de Roddam –cuyo rodaje casi se cancela tras la muerte de Keith Moon, en septiembre de 1978– fue un triunfo artístico, de diseño, y marcó el camino para futuros films ligados al rock.»


artículo publicado originalmente en el bookazine Rolling Stone Rock’n’film
Por Jorge Luis Fernández


@luznegracine proyecta “POSSESSOR” (2020) de Brandon Cronenberg.

Alguien se infiltra en las mentes de otros para convertirlos en armas letales contra el poder real.

¿Cuál es la técnica del terrorismo en un futuro subsumido completamente por algoritmos?

Alguien escucha a la mente estrellándose contra el fondo del cuerpo.

¿Cómo mantener unidas la identidad a la cordura cuando el dispositivo tecnológico tiene la facultad de ponerte más allá de tu cuerpo y de la muerte?

🎟️

 Entrada + mini poster $600. Reserva tu lugar al alias aguijondelanoche

Viernes 25/8 a las 21 hs en @clubdeartetempujaCerrito 56, #Bernal


seguinos en @luznegracine

“The Devils” se clasifica como dentro del subgénero nunsploitation, parte del cine europeo de explotación en auge en la década del setenta. Pero ¿qué explota este tipo de cine? Lo mismo que el capitalismo: cuerpos e imágenes de cuerpos que se categorizan para ser más fácilmente estandarizados, difundidos y consumidos. Sus títulos concentran el valor del morbo, historias de moral cuestionable donde la violencia, los consumos problemáticos y el sexo se vuelven mercancía muy redituable.

El nunsploitation se especializa en la explotación estetizada de la violencia y la sexualidad reprimida de los conventos religiosos, según el consumo de época.

Pero Ken Russell hace algo mucho más valioso que esto en 1971 con “The Devils”, porque realiza artísticamente y visualmente lo que Aldous Huxley compiló y analizó en su exhaustivo libro Los demonios de Loudun (1952). Este ensayo denso en documentos sobre la historia de transgresiones morales y políticas del Padre Urbano Grandier, su vida sexual y política, ligada al caso de posesión diabólica más grande del que la iglesia católica haya dejado constancia: el de la madre Juana, priora del convento de las ursulinas de Loudun, Francia, que arrastró a toda la orden religiosa por su propia pulsión reprimida y no correspondida.

Russell no sólo narra la cruzada  erotico-mística de Grandier, sino su rol político en la ciudad de Loudun contra la corona, en la Francia del siglo XVI, así como también el complejo entramado de intereses alrededor del cardenal Richelieu, los sacerdotes exorcistas católicos y las vejaciones de las que hicieron víctima a las monjas ursulinas. 

El deseo en Grandier se tensa hasta consumarse y consumirse. El despecho de su amante lo condenará con motivos fundados, aunque la represalia borre todo vestigio de humanidad y justicia.  

El desenfreno de las escenas, herederas del teatro, de Goya y Sade, eleva la sordidez y el erotismo del episodio real a las Alturas, con mayúsculas. 

La vida interior de Sor Juana de Los Ángeles se ve asediada por la pasión que despierta en ella la contemplación de la figura de Grandier. Él nunca repara en ella, y esa es la herida que se abre para tragárselo todo. Una tensión sexual que el claustro no puede contener y que tomará la forma diabólica de la injuria y la condena infernal en la tierra, tanto de las monjas todas como del mismo Grandier. Es que la iglesia no tolera el goce del cuerpo fuera de la mecánica animal y procreadora, ya que según el Génesis, la naturaleza toda debe someterse al hombre. 

Ese poder ontológico del hombre se denomina patriarcado y es la misma estructura que catapulta a Grandier al púlpito, el de la prédica, primero, y el de los condenados, después. 

Esa estructura de poder es la que permite que la Madre Juana lleve adelante su venganza a partir de acusar a Grandier de pactar con el diablo o incluso de serlo, aunque para ser conducida hasta el encuentro de su objeto de deseo, tanto éste como ella misma deban ser destruidos. 

La mecánica de la represión excesiva del cuerpo y la doctrina sacrificial es la que conduce a los corderos a convertirse en lobos de sí mismos. 

El patriarcado envía entonces a sus delegados para interrogar y controlar mediante el escarmiento tradicional a las jóvenes del convento. Pero los exorcistas de este film están trastocados por la heroina. Son presentados por Russell como “rockstars” revelando la proveniencia de la ritualistica devocional anterior a Jim Morrison y Ozzy Osborne. 

Sobre todo por estas libertades interpretativas fuera de canon epocal es que “The Devils” puede pensarse como inscrita en el nunsploitation, pero la misma plantea una crítica profunda a la iglesia católica y al poder, del deseo y del Estado y lo actualizan en una década de transgresiones y tensión política antisistema. 

Quizás por ese estado alterado de los personajes y de la mirada del director, respecto de una propuesta estética ligada al teatro profano, poco conocido, puede ser leída (y lo fue) como una nueva forma de explotación del erotismo y la sexualidad acorde al canon del cine de explotación. Sin embargo, creo que en el caso de esta obra sería erróneo relegarla a ese casillero. La película ridiculiza al poder en sus miserias, pero también desnuda su monstruosidad con maestría escritural y una imaginería riquísima. 

Logra construir a personajes tan humanos como estilizados hasta el fantástico, y la tortuosidad de la tragedia no recae en una promoción morbosa, sino que la evidencian y la condenan como una pulsión cruel, sólo estimulante para perversos, como quienes son retratados por el film. 

El antecedente cinematográfico de esta película es “Mother Joan of Angels” (1961) del polaco Jerzy Kawalerowicz que adapta la novela homónima de Jaroslaw Iwaszkiewicz sobre el mismo episodio histórico que la obra de Huxley y Russell, pero que se circunscribe a la relación entre el monje exorcista y Juana, la ex priora del convento. Esta película inaugura, además, el nunsploitation, aunque con un tono mesurado y romántico, que va in crescendo, pasando por el salvajismo de “The Demons” y otras dos películas sobre claustro, sexo y violencia, realizadas por Jesus Franco en la misma década del setenta, hasta la belleza disruptiva y actual de “Benedetta”, la última de Paul Verhoeven. 


Este viernes se enciende LUZNEGRA con “El Ansia” de #TonyScott.
A 40 años de su estreno reponemos esta maravilla del cine de vampiros, que tiene a #DavidBowie y a #PeterMurphy en pantalla, junto a Catherine Deneuve y #SusanSarandon.

🦇

 a medianoche FIESTA #darkwave#postpunk#gotica con música elegida por @martin.ujdur.art


LUZNEGRA proyecta “POSSESSION” (una mujer poseída) este domingo 19hs con Isabelle Adjani y Sam Neil en el filme más atribulado de Andrzej Zulawski.

¿Cine bello y siniestro? Éste.
Domingo 25-6 19hs en @casajinete Bernardo de Irigoyen 1975, #Quilmes


Sinopsis: Dos mujeres son violadas y asesinadas por soldados samuráis. Pronto reaparecen como fantasmas vengativos que seducen y asesinan brutalmente a los samuráis que pasan.

Dirección Kaneto Shindô | Guión Kaneto Shindô

Reparto principal Kichiemon Nakamura,Nobuko Otowa,Kei Satô

La paz del estío se ve interrumpida por un numeroso grupo de soldados, más semejantes a alimañas del bosque que a hombres.

Asaltan la choza de dos campesinas, las fuerzan y sacian su apetito con todo lo que la vista y la carne alcanza a tomar. La casa sahuma y arde. Se convierte en brasa que envuelve dos cuerpos cenicientos.

Se presenta un maullido lastimoso y detrás, la silueta de un gato negro. Se mezcla entre los cuerpos grises de las mujeres asesinadas y bebe la sangre de sus gargantas. En ese acto se sella un destino de maldiciones mudas.

Kaneto Shindô entrama el exacto revés de la honorabilidad de los samurai de Akira Kurosawa, desde esta primer escena del film hasta la cita de la Puerta de Rashomon, donde acechan fantasmas de venganza.

La película es un hechizo cuya receta se desenvuelve por tramos pausados, como en un pergamino de leyenda que se desplegara en imágenes con principio y fin preestablecidos por una fuerza superior a toda figura humana. Una secuencia de actos coreografiados por un titiritero invisible avanza en un arrebato vampírico contra toda dignidad. El hambre tiene la forma de un gato negro que ocupa toda la pantalla y lleva adelante la venganza de la servidumbre sobre los opresores.

Así como en su vida estas campesinas eran para los señores feudales mucho menos que personas, sus figuras pálidas son tomadas en esta segunda vida como marionetas de la oscuridad, presas de otra forma de servidumbre pautada por el hambre: la prostitución y la complacencia del deseo.

La negrura de un gato grande como la noche completa los vacíos del bosque de bambú, como una manifestación de la naturaleza que se opone a la ley de los hombres. Cada samurai que atraviesa el bosque en la noche es seducido y guiado a una casa, donde bebe hasta ser bebido por las mujeres-fantasma.

Las yōkai dicen saciar su sed de venganza sólo con sangre de samurai.

La trama se anuda en el punto en que, quien fuera hijo y esposo de las mujeres asesinadas, retorna a casa después de la guerra, también en su segunda vida: ahora es un samurai.

El hombre añora el cuerpo de su esposa y las atenciones de una madre, ¿pero son ellas quienes se presentan ante él? Y el salvaje guerrero revestido ahora de seda ¿es culpable de ensanchar el hambre del gato-demonio al que ellas están prometidas?


Este domingo se proyecta @luznegracine en doble programa: LA INVASION DE LOS USURPADORES DE CUERPOS + CARRETERA AL INFIERNO en @casajinete y con entrada libre.
Dos peliculones donde lo siniestro va in crescendo en la ciudad pero también en la soledad de la ruta. @santiagocaruso.art armó un combo explosivo con dos maravillas del cine donde podrán disfrutar a Sutterland, #Goldblum#Nimoy, Hauer, Addams.
#Cine, no papilla mental.

Bernardo de Irigoyen 1975 – Quilmes


Este domingo 20:30 hs #LUZNEGRA vuelve a proyectarse sobre @casajinete con esta perla negra del cine de espectros: “The Innocents” (Posesión Satánica) de Jack Clayton.


Infinity Pool” (2023) es el tercer film de Brando Cronenberg y el más reciente que, creo, retoma la hebra de “Seconds” (1966) de John Frankenhaimer. la entrama de una forma que habría sido inaceptable para el cine de los sesentas, pero que en el terror contemporáneo hacen posible una reflexión sobre cómo la clase dominante usó y usa el poder de la riqueza para llevar los límites de la explotación de todo, incluso del propio cuerpo más allá de sus límites.

En “Seconds”, conocida en España como Plan diabólico El otro Sr. Hamilton en Hispanoamérica, el Sr. Hamilton es arrastrado por la voz de un amigo tan viejo como él, a tomar una nueva “imagen” con la que impostar una corporalidad y vínculos sociales, empoderados según el paradigma de la década del 60: “Tony” Wilson, un joven y atlético sujeto inclinado a la pintura posmoderna. Aún invitado a tomar parte en una bacanal con una piscina de alcohol incluida, nuestro protagonista cambia de rostro y de nombre, pero nunca puede dejar atrás su identidad consciente. Su yo sigue siendo un conservador, formado en la primera mitad del siglo XX. Por más que el alcohol borre los márgenes de su identidad, el proyecto de cambio de vida termina diluyéndose en un vaso colmado de paranoia. 

Seconds

“Seconds” abre con una secuencia de títulos que enrarece la mirada, realizada por la maestría de Saul y Elaine Bass, quienes estuvieron a cargo de otras secciones introductorias, como de Vertigo, Psycho, Anatomy of a Murder y muchas otras gemas del cine.

Descrita por Frankenheimer como “impresionante”, la secuencia parece ser el resultado de efectos técnicos de última generación, pero de hecho el proceso no podría haber sido más simple: fotografiaron el reflejo de una fisonomía perfectamente normal en láminas de aluminio que fueron manipuladas para crear distorsiones. www.artofthetitle.com

“Infinity pool” de Brandon Cronenberg, también tiene una secuencia de títulos con una buena puesta tipográfica, pero es en las secuencias en que los personajes liberan su violencia y copulan bajo al influencia de un poderoso alucinógeno, donde la distorsión de la forma de los cuerpos, su fusión y abstracción, alude o recuerda de modo más cercano a la intro realizada por los Bass, sesenta años antes.

Pero si bien este nuevo film también trabaja sobre los problemas de la identidad, no los piensa desde la pérdida de la imagen exterior, sino por la fluidez del yo. En la medida en que James, un pseudo escritor estancado y falto de inspiración, discurre sin contención alguna en el devenir de su estadía de placer, su vínculo de pareja y su deseo se vuelven fluidos, sin cauce, sin fin, sin sentido. 

A lo largo de la película, la idea de la piscina infinita (infinity pool) se despliega en espiral ya desde la segunda toma, desde el espejo de agua de un resort de lujo mezclándose con el azul del cielo y con el mar otra vez. Luego vemos cómo se expande más allá de los límites del hotel por intrincadas cañerías que trepan a cielo abierto hasta llegar como extremo a su antítesis: la cárcel. Una condena a muerte se presenta allí como el final de ese fluir, hasta que la verdadera dimensión de lo siniestro se revela, precisamente, en la transgresión de la muerte. 

El alcohol o las drogas funcionan como extralimitadores de la percepción del yo, y es a través de ellos que ambos personajes, James o Tony, pueden fusionarse parcial o íntimamente con los otros. Pero la diferencia entre ambos protagonistas de estos films radica en que, mientras “Tony” Wilson usa su nueva imagen como máscara, su identidad monogámica y represiva persiste. En cambio James debe usar una máscara o capucha para contener la fluidez de un yo deseante programado por su entorno. Esto lo vuelve ligeramente otro aunque su apariencia física permanezca “intacta”.

La ficción de un yo sin final, donde la verdad importa menos que la continuidad del deseo, es lo que hace del goce y la megalomanía un combustible casi infinito para todos los personajes de la trama. Eso sí, los psicópatas liderados por Gabi (una Mia Goth de alto impacto) pueden disociarse de la sucesión de crímenes cometidos y volver a sus vidas al concluir su viaje de placer.

Pero esto no es tan fácil para James, estancado en el trauma, en ese fluir incesante de la lluvia en torrente sobre el mar, invadiendo la piscina infinita abierta para él.

Lo que está de fondo en ambas películas es un siniestro negocio privado, que se monta sobre las instituciones y detrás de éstas, para suprimir cuerpos en función de sostener los privilegios de la clase dominante.

En “Seconds” el proyecto de Hamilton/Wilson fracasa, aunque el sistema progrese muy a su pesar. Pero en “Infinity Pool”, producto de los tiempos actuales donde el capitalismo es dios, el proyecto triunfa. 
De todas formas, ambos personajes pierden lo que tenían: la ficción consistente del yo. Uno por perder su cuerpo, el otro por la acumulación de sus restos.

Sin embargo “Infinity Pool” va más allá y revela que el verdadero espanto contemporáneo es el de mantener a toda costa la fluidez de un yo deseante. Uno que llega a sacrificar a otros cuerpos, aún cuando puedan tener incluso su misma apariencia y memoria. Ese proceso de aniquilación de “señuelos” va reprogramando la experiencia de los cuerpos en el desear infinitamente, más allá del colmo.


 LUZNEGRA proyecta: “TETSUO, el hombre de hierro” (1989) de Shinya Tsukamoto con entrada libre en @casajinete Bernardo de Irigoyen 1975, Quilmes.

Un film de culto rodado en 16mm en el que #Tsukamoto compromete su corporalidad en la escritura, la dirección e incluso en la actuación.
Tetsuo es una obra de una vigencia insoslayable, en el ápice vertiginoso del tiempo en que el hombre y la máquina se vuelven lo mismo.


Con “X” y Pearl” de #TiWest en tándem comienza un ciclo de #cine raro, elegido por @santiagocaruso.art Consideradas como la mejor película de terror del 2022, ya que se hilan entre sí y se estrenaron ambas el mismo año, creemos que es un gran plan presentarlas en un #dobleprograma en pantalla y con buen sonido.

LUZNEGRA se proyecta este Viernes 24 de febrero 21hs y 23hs en @casajinete | entrada libre.

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concepto, programación y diseño #SantiagoCaruso

http://www.instagram.com/luznegracine/